Samsung considera la posibilidad de escindir su división de semiconductores para mitigar la influencia sindical en medio del caos provocado por la huelga.

Samsung considera la posibilidad de escindir su división de semiconductores para mitigar la influencia sindical en medio del caos provocado por la huelga.

A medida que la plantilla sindicalizada de Samsung se muestra cada vez más firme, impulsada por la sólida expansión de su división de memorias, la dirección se enfrenta a crecientes demandas de aumentos salariales y de bonificaciones en sectores menos lucrativos. En respuesta, Samsung está considerando una reestructuración radical que podría incluir la escisión de su división Device Solutions (DS), centrada en semiconductores, para convertirla en una entidad independiente.

Consideraciones estratégicas sobre la escisión de productos en medio de las crecientes demandas sindicales.

Los altos ejecutivos de Samsung parecen estar en estado de alarma mientras se preparan para una posible huelga de los empleados. La situación se ha agravado hasta el punto de que están considerando medidas drásticas que antes se consideraban inviables.

En una reciente conferencia con funcionarios del gobierno surcoreano, un representante de Samsung planteó la idea de desinvertir en su segmento de Soluciones para Dispositivos, destacando la importante disparidad en la rentabilidad entre sus diversos sectores. Según los comentarios del funcionario:

“Samsung Electronics tiene enormes diferencias de beneficios entre sectores y no puede igualar la remuneración del sector de semiconductores con la del sector de electrodomésticos, etc., y (el sindicato) lucha contra esto.”

Si bien reconocen que esta posible escisión podría generar una fuerte oposición por parte de los accionistas, la dirección sigue preocupada por los riesgos de una disminución del valor de la empresa.

Paralelamente, los trabajadores sindicalizados de Samsung han exigido bonificaciones equivalentes al 15% de las ganancias operativas anuales de la compañía, lo que representa alrededor de 30 mil millones de dólares. De no satisfacerse estas demandas, podrían convocar una huelga de 18 días, del 21 de mayo al 7 de junio.

Para demostrar su fuerza colectiva, los miembros del sindicato organizaron una gran manifestación el 23 de abril, a la que asistieron aproximadamente 40.000 personas. Tras el evento, el sindicato informó de un descenso notable en la producción de las instalaciones de fabricación de memorias altamente automatizadas de Samsung y de sus fundiciones, que requieren mucha mano de obra, con caídas del 18, 4 % y del 58, 1 %, respectivamente.

Es fundamental destacar que las interrupciones prolongadas en la configuración y el mantenimiento rutinarios de los equipos de semiconductores podrían dar lugar a tiempos de recuperación más largos; una posible huelga de 18 días podría ocasionar que la vuelta a la normalidad tardara hasta 36 días, lo que prolongaría significativamente el impacto en la producción.

Ante estas circunstancias, no sorprende que la alta dirección de Samsung esté cada vez más preocupada, lo que la lleva a considerar medidas extremas para prevenir futuras interrupciones similares. Son plenamente conscientes de que atender con rapidez las demandas sindicales puede ser crucial para mantener la estabilidad dentro de la organización.

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