Al iniciar una nueva instalación de Windows, es posible que pronto descubra que la instalación no es tan impecable como esperaba. Diversas aplicaciones preinstaladas saturan el menú Inicio y la barra de tareas, consumiendo valiosos recursos del sistema innecesariamente. Pero ¿por qué estas aplicaciones aparecen incluso antes de encender el equipo por primera vez? Profundicemos en los detalles.
Entendiendo el bloatware
El bloatware se refiere al software innecesario preinstalado que viene con el sistema operativo Windows. Estas aplicaciones no son esenciales para las funciones principales del sistema operativo y suelen ser simplemente extras opcionales que muchos usuarios no desean ni necesitan.

El bloatware en las plataformas Windows se origina principalmente de dos fuentes clave:
- Contribuciones de Microsoft: Microsoft incluye una variedad de sus propias aplicaciones como OneDrive, Microsoft Teams y Copilot, junto con aplicaciones de terceros que pueden descargarse inesperadamente durante la configuración.
- Incorporaciones de OEM: los fabricantes de equipos originales (OEM) como Dell, HP y Lenovo también incorporan software adicional, que puede incluir opciones de socios; ejemplos comunes son Dropbox, ExpressVPN y varias soluciones antivirus como McAfee.
Es importante destacar que todas estas aplicaciones se pueden descargar de forma independiente más adelante si es necesario, lo que plantea la cuestión de su instalación inicial.
La razón detrás del bloatware
Quizás te preguntes por qué los sistemas Windows vienen cargados con tanto software innecesario. La respuesta es multifacética y varía según si el desarrollador es Microsoft o un proveedor externo. Aquí tienes algunas justificaciones típicas:
- Los fabricantes de equipos originales (OEM) suelen colaborar con empresas de software, lo que les permite usar PC como plataforma para sus productos. Esta estrategia ayuda a reducir los costos de hardware, por lo que, aunque se obtiene una computadora económica, suele incluir varias aplicaciones preinstaladas.
- Microsoft aboga por un modelo de Windows como servicio, incorporando sus aplicaciones para animar a los usuarios a permanecer en su ecosistema. Esto incluye servicios de suscripción como OneDrive y Microsoft 365, junto con enlaces a aplicaciones de terceros para ayudar a subvencionar el coste de las licencias minoristas de Windows.
Lamentablemente, una preocupación importante es la recopilación de datos que implica. Muchas aplicaciones, en particular las desarrolladas por Microsoft o terceros, aprovechan la telemetría y los datos de usuario para mejorar sus servicios, impulsadas por el panorama actual centrado en la IA.
La importancia de eliminar el bloatware
Aunque el bloatware no afecte directamente tu experiencia de usuario, conlleva varios riesgos que pueden afectar el rendimiento de tu PC de forma sutil, pero significativa. Aquí te explicamos por qué deberías considerar desinstalar aplicaciones no deseadas:
- Degradación del rendimiento: Muchas aplicaciones de bloatware funcionan en segundo plano, consumiendo recursos del sistema como RAM, CPU y batería. Incluso las aplicaciones inactivas consumen almacenamiento que podría aprovecharse mejor.
- Interrupción del flujo de trabajo: El bloatware suele incluir periodos de prueba, tras los cuales te piden constantemente que actualices. Esto puede provocar interrupciones no deseadas mientras trabajas.
- Preocupaciones sobre la privacidad: Una desventaja importante de muchas aplicaciones de bloatware son sus prácticas de recopilación de datos. Las contribuciones de Microsoft son especialmente conocidas por rastrear los datos de los usuarios a través de diversos servicios «útiles», lo que lleva a muchos usuarios a desinstalar aplicaciones como Copilot mientras ajustan su configuración de privacidad.
Pasos para identificar y eliminar bloatware
Si está listo para optimizar su experiencia de Windows eliminando el bloatware, es fundamental actuar con cuidado para mantener la integridad del sistema. Le recomendamos no usar scripts de desbloatware, ya que pueden eliminar inadvertidamente funciones esenciales del sistema o dañar su equipo.

Un enfoque más sensato es desinstalar manualmente las aplicaciones una a una, de forma similar a como se elimina cualquier otro software de Windows. Windows 11, en particular, permite hacerlo sin restricciones. Como alternativa, para la detección y eliminación automática de bloatware, considere usar herramientas como Wintoys.
Si su objetivo es una configuración de sistema impecable, crear una instalación personalizada de Windows que excluya todo el bloatware innecesario puede ponerlo en el camino correcto desde el principio.
La doble naturaleza del bloatware
Es fundamental reconocer que no todo el bloatware es intrínsecamente negativo. Algunas aplicaciones preinstaladas pueden ofrecer funciones valiosas que vale la pena conservar. Por ejemplo, la funcionalidad que ofrece la Barra de juegos de Xbox o las copias de seguridad de OneDrive pueden ser muy beneficiosas. Además, ciertas aplicaciones integrales como Microsoft Store y el Centro de comentarios son esenciales para el correcto funcionamiento del sistema.
Por lo tanto, antes de iniciar una ola de desinstalación, es recomendable investigar el propósito de cada aplicación para asegurarse de no eliminar algo que puede ser funcional o esencial para la longevidad de su sistema.
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