Cómo personalizar los iconos de las aplicaciones en tu Mac

Personalizar los iconos de las apps en tu Mac no es una función integrada como en otras plataformas, y debido a las restricciones de Apple, es un proceso algo tedioso. Aun así, merece la pena si quieres darle un toque más personal a tu escritorio o simplemente encontrar ciertas apps con mayor facilidad. El inconveniente es que no encontrarás un paquete de iconos todo en uno listo para usar: tendrás que dedicarle un poco de tiempo cada vez. Pero, sinceramente, es posible, y si sigues cada paso, puedes conseguir resultados bastante buenos.

Lo que resulta útil es tener una colección de iconos personalizados de buena calidad guardados en un lugar de fácil acceso, como una carpeta específica en tu escritorio. Encontrar iconos en línea es sencillo: sitios como macOSicons, flaticon, icons8 e iconscout ofrecen muchísimas opciones gratuitas. Simplemente elige tus favoritos, descárgalos y guárdalos en un lugar accesible; por ejemplo, en una carpeta llamada «Mis iconos de Mac» para no tener que buscarlos por todas partes después.

El primer paso

Muy bien, ya tienes tus iconos configurados. Ahora, te explicamos cómo cambiar los iconos de tus aplicaciones.

Cómo cambiar los iconos de las aplicaciones en tu Mac

  • Abre el Finder y ve a la carpeta Aplicaciones. Asegúrate de no abrir la que está en tu carpeta de usuario, sino la principal, que normalmente se encuentra en Macintosh HD > Aplicaciones. A veces, las aplicaciones se mueven y eso causa problemas.
  • Busca la aplicación que deseas personalizar, haz clic con el botón derecho y selecciona Obtener información. O, en lugar de hacer clic con el botón derecho, haz clic una vez en la aplicación y luego pulsa el icono «i» en la barra de herramientas superior para acceder a la información.
  • Ahora, localiza el pequeño icono en la esquina superior izquierda de la ventana de información. Es el icono de la aplicación actual. Arrastra el icono personalizado que descargaste sobre ese icono pequeño. Verás un signo + verde; ahí puedes soltarlo.
  • Una vez que arrastres el ícono, a veces el cambio se produce de inmediato. Otras veces, es posible que debas actualizar el Finder o reiniciar la aplicación. Si no se actualiza al instante, cerrar y volver a abrir la aplicación o incluso reiniciarla rápidamente puede ayudar. En algunas configuraciones, este paso podría no funcionar perfectamente la primera vez; simplemente repite el proceso o intenta cerrar sesión y volver a iniciarla.

Repite estos pasos para cada aplicación que quieras modificar. Ten en cuenta que, al actualizar la aplicación posteriormente, su icono podría volver al predeterminado, pero siempre puedes repetir el proceso.

Además, ten en cuenta que algunas aplicaciones son más difíciles de configurar que otras, especialmente las del sistema o las de la App Store. Para estas últimas, es posible que necesites un método más avanzado (y algo arriesgado) que involucre sudolos comandos de Finder o herramientas de terceros como Winhance si te interesa una personalización más profunda.

En general, es un proceso algo engorroso porque Apple no lo hace precisamente sencillo. Pero si le coges el truco, tu escritorio puede tener un aspecto muy original en poco tiempo.

Por otro lado, si te sientes creativo, crear tus propios iconos tampoco está nada mal. En internet encontrarás tutoriales que te guiarán paso a paso para crear iconos a partir de imágenes o incluso para dibujarlos tú mismo y lograr la máxima personalización.

¿Te funcionó para cambiar los iconos de tus aplicaciones? Deja un comentario o comparte tus conjuntos de iconos favoritos; sería interesante ver qué personaliza cada uno.

Resumen

  • Descarga iconos personalizados de sitios web de confianza como macOSicons, flaticon o icons8.
  • Mantén los iconos fácilmente accesibles en una carpeta específica.
  • Utiliza Finder para acceder a Aplicaciones y, a continuación, obtén información sobre la aplicación.
  • Arrastra tu nuevo icono sobre el icono pequeño en la ventana Obtener información.
  • Reinicia las aplicaciones o el Finder si es necesario para ver los cambios.
  • Recuerda que algunas aplicaciones pueden reiniciarse o negarse a cambiar, y las aplicaciones del sistema son más complicadas.

Resumen

Cambiar los iconos de las aplicaciones en un Mac es un poco peculiar y no del todo sencillo, pero vale la pena una vez que te acostumbras. Te ayuda a personalizar tu flujo de trabajo o simplemente a que tu escritorio luzca menos aburrido. Ten en cuenta que algunas aplicaciones pueden necesitar reiniciarse o incluso cerrar sesión, y ocasionalmente, puede que tengas que repetir el proceso. Pero bueno, si el resultado es un Mac más ordenado y a tu gusto, merece la pena.

Esperemos que esto le ahorre algún que otro quebradero de cabeza a alguien o, al menos, le saque una sonrisa cada vez que vea su icono personalizado favorito en el dock.¡Que le vaya bien con la configuración!

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