Mientras el mercado mundial de semiconductores se prepara para una importante convulsión, Samsung Electronics se enfrenta a una inminente escasez de DRAM y NAND debido a una huelga prevista de 18 días por parte de sus trabajadores sindicalizados. Se prevé que esta medida laboral agrave las limitaciones preexistentes en la cadena de suministro, lo que supone riesgos tanto para los fabricantes como para los consumidores.
Impacto de la huelga de Samsung en la producción de DRAM y NAND
Según los informes, el sindicato de Samsung exige bonificaciones equivalentes al 15% de las ganancias operativas anuales de la compañía, aproximadamente 30 mil millones de dólares. Si las negociaciones fracasan, se prevé una huelga del 21 de mayo al 7 de junio, durante la cual se estima que las interrupciones en la producción alcanzarán hasta un 4% para las memorias DRAM y un 3% para las soluciones de memoria NAND.
Se prevé que si el sindicato de trabajadores de Samsung Electronics (005930) lleva a cabo la huelga general de 18 días anunciada, el suministro de semiconductores de memoria disminuirá hasta un 4%.Esto se debe a que la normalización de la producción, incluso después de la huelga, tardará entre dos y tres semanas.
Según las estimaciones, si la huelga se lleva a cabo, Samsung podría sufrir pérdidas de entre 20 y 30 billones de wones surcoreanos (entre 13.000 y 20.000 millones de dólares estadounidenses), con el riesgo de una interrupción de la producción de 36 días. El proceso de recuperación posterior a la huelga podría durar entre 2 y 3 semanas, e implicaría procedimientos necesarios como la puesta a punto de las salas blancas, la recalibración de las herramientas y el aumento gradual de la producción.

Según Trendforce, el período de recuperación previsto pone de manifiesto una crisis cada vez más profunda en el sector de la IA, que ya se enfrenta a graves problemas de suministro de DRAM y NAND. Si bien las empresas de semiconductores, incluida Samsung, se apresuran a aumentar la producción tanto en las plantas existentes como en las nuevas, es probable que solo logren satisfacer alrededor del 70 % de la demanda actual.
Si bien una interrupción del 2-4% puede parecer mínima a primera vista, sus repercusiones en el actual y precario panorama del mercado no deben subestimarse. Incluso una interrupción de tan solo el 1% podría provocar retrasos sustanciales en la cadena de suministro. Tanto para los consumidores como para los fabricantes, esta huelga agravará el ya elevado precio de componentes esenciales, complicando aún más un panorama económico de por sí difícil.
Deja una respuesta