Apple se ha erigido como un rey Midas moderno en lo que respecta a la adquisición de memoria, priorizándola por encima de todo, incluso a pesar del vertiginoso aumento de los precios de los módulos LPDDR5. El gigante tecnológico está acumulando estos componentes vitales no solo para asegurar el lanzamiento de sus productos este año, sino también para debilitar a sus rivales.
Hoy analizamos en detalle las implicaciones de la estrategia de memoria de Apple, proporcionando el contexto esencial para comprender sus maniobras en el mercado.
El enorme consumo de DRAM de Apple y sus tácticas competitivas
A principios de abril, surgieron informes que sugerían que Apple estaba adquiriendo agresivamente «toda la memoria DRAM móvil disponible en el mercado».Esta estrategia parece estar dirigida a limitar el acceso de la competencia a chips de memoria cruciales. Esta información fue posteriormente respaldada por Daishin Securities, que especuló que los esfuerzos de Apple por acaparar recursos de memoria impedirían que la competencia cumpliera con sus objetivos de envío, al tiempo que aumentaba su propia estimación de envíos de iPhone a una cifra controlada de 240 millones de unidades.
Las consecuencias de las acciones de Apple han suscitado preocupación entre los fabricantes de equipos originales (OEM) chinos, que han comenzado a acumular componentes de memoria, exacerbando así la escasez existente en el mercado.
Para apreciar realmente la magnitud de la influencia de Apple en el mercado de la memoria, analicemos los objetivos de producción de iPhone del gigante tecnológico para 2026. El modelo base del iPhone 17 viene con 8 GB de RAM, mientras que las versiones Pro cuentan con 12 GB. Los datos de ventas recientes del primer trimestre de 2026 indicaron que el iPhone 17 Pro representó el 25 % de las ventas de Apple en EE. UU., y la versión Pro Max contribuyó con el 27 % de las ventas totales. Suponiendo que la combinación de ventas de los modelos Pro se mantenga constante, el requisito promedio de memoria por iPhone sería de alrededor de 10 GB.
Ahora que Apple aspira a una asombrosa producción anual de 240 millones de iPhones, esto se traduce en una inmensa demanda de aproximadamente 2, 4 exabytes de memoria LPDDR5, lo que equivale a 2, 4 millones de terabytes (TB) de DRAM.
Dada la magnitud de las exigencias de Apple y sus considerables recursos financieros, resulta evidente por qué la compañía tomaría medidas para manipular el mercado de la memoria en su propio beneficio.
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