El camino de Samsung hacia la autosuficiencia en chipsets comenzó con la introducción del Exynos 2600. Este SoC insignia, fabricado con un proceso de vanguardia de 2 nm con arquitectura Gate-All-Around (GAA), está integrado en varios dispositivos Galaxy S26 y Galaxy S26+.El giro estratégico de Samsung busca minimizar su dependencia de Qualcomm, lo que indica una inversión significativa en el desarrollo de su división de semiconductores. Sin embargo, cabe destacar que el Exynos 2600 probablemente no se habría concebido si Samsung no hubiera sufrido una pérdida de 3 mil millones de dólares el año pasado, principalmente debido a la adquisición de los envíos de Snapdragon 8 Elite para la serie Galaxy S25.
El elevado coste de depender de chipsets externos impulsa el auge del Exynos 2700 en la serie Galaxy S27.
Si Samsung hubiera utilizado exclusivamente el Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm en la serie Galaxy S26, las consecuencias habrían sido nefastas: márgenes de beneficio mínimos o precios inflados para los consumidores. La ausencia del Exynos 2600 podría haber perjudicado la reputación de la serie insignia, sobre todo teniendo en cuenta que el Galaxy S26 Ultra, el modelo estrella de este año, todavía incluye el Snapdragon 8 Elite Gen 5 y ha gozado de gran popularidad entre los usuarios.
El panorama se volvió cada vez más crítico con la llegada de la crisis de la memoria DRAM, donde incluso Samsung, un actor importante en el suministro de memorias, se enfrentó a la inevitable subida de precio del Galaxy S26. Con el Snapdragon 8 Elite Gen 5 a un precio aproximado de 280 dólares por unidad, el lanzamiento del Exynos 2600 resultó fortuito, a pesar de que solo representó el 25% del total de envíos del Galaxy S26.
Si bien el Exynos 2600 puede no satisfacer las expectativas de todos los usuarios, como destacó The Elec en un artículo de opinión, la importante pérdida financiera sufrida por Samsung probablemente proporcionó el impulso necesario para que continuaran con el desarrollo de su propio chipset.
Con el lanzamiento previsto de los Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro y Elite Gen 6 a finales de este año, el aumento de costes asociado al proceso de 2 nm se presenta como una gran amenaza. Es evidente que Samsung ha ideado una estrategia para hacer frente a las próximas ofertas de Qualcomm, con el objetivo de evitar mayores pérdidas en el gasto de chipsets.
Curiosamente, algunos informes indican que el Exynos 2700 representará el 50% de todos los envíos del Galaxy S27, lo que demuestra el esfuerzo de Samsung por reducir su dependencia de Qualcomm. Si bien la transición presenta desafíos, la perspectiva de reducir significativamente las pérdidas anuales facilita considerablemente el proceso para el gigante tecnológico surcoreano.
Fuente de noticias: The Elec
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