Samsung se ha enfrentado a numerosos desafíos en sus intentos por superar a Apple en el competitivo mercado de los teléfonos inteligentes. Con la disminución de su cuota de mercado y la actual escasez de DRAM que podría poner en peligro su posición, la dificultad de ganar terreno en el mercado aumenta a medida que Apple considera mantener estables los precios del iPhone 18.
En medio de estos desafíos, un informe reciente ilustra un cambio fundamental en el enfoque estratégico de Samsung. En lugar de persistir en sus esfuerzos por competir directamente con Apple en el sector de los teléfonos inteligentes, Samsung ahora se concentra en un modelo de negocio más lucrativo: convertirse en el proveedor exclusivo de componentes para los dispositivos actuales y futuros de Apple.
Los proveedores chinos de pantallas atraviesan dificultades mientras Samsung domina los pedidos de pantallas para los nuevos dispositivos de Apple.
Consolidarse como el principal proveedor de componentes para los productos de Apple podría impulsar significativamente las ganancias de Samsung. La compañía ha demostrado su incomparable capacidad tanto en calidad como en volumen de suministro. Según estadísticas de Omdia, publicadas por DigiTimes, Samsung ostenta una cuota dominante del 56, 8 % en el mercado de pantallas para iPhone. Además, las previsiones sugieren que esta cuota podría aumentar a 142 millones de unidades para 2025, lo que representa un incremento del 15 %.
El próximo iPhone Fold representa una oportunidad única para Samsung, ya que ha obtenido los derechos exclusivos para fabricar las pantallas del dispositivo durante los últimos tres años. Crear una pantalla sin pliegues es una tarea compleja y costosa, y se espera que Apple limite inicialmente la producción a solo 11 millones de unidades de su dispositivo plegable insignia.
Esta limitación inicial, sumada a la complejidad de la producción, permite a Samsung fijar un precio elevado para estos paneles especializados, sin dejarle a Apple otra alternativa que asumir los costes. Además, las capacidades de Samsung se extenderán a la rediseñada serie MacBook Pro M6, que incorporará pantallas OLED más grandes, con una producción en masa prevista para 2026. Los analistas sugieren que estas mejoras probablemente contribuyan a un posible aumento de precio también para los próximos modelos de MacBook.
En cuanto a la serie iPhone 18, los informes indican que Apple presentará exclusivamente los modelos «Pro» este año. Se espera que los pedidos de estos dispositivos se repartan entre Samsung y LG, y que Samsung reciba la mayor parte, especialmente dadas las dificultades que enfrenta el fabricante chino BOE para mantener una calidad de pantalla uniforme.
En vista de lo anterior, queda claro que el papel de Samsung como proveedor de Apple está demostrando ser una vía de negocio mucho más rentable que la competencia directa con el gigante tecnológico. Existe una gran confianza en que Samsung buscará activamente consolidar su posición como proveedor prioritario de Apple, asegurándose de no solo satisfacer, sino también superar sus necesidades de componentes.
Fuente de la noticia: DigiTimes
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