Los teléfonos pueden ser bastante molestos cuando se reinician o se apagan repentinamente, sobre todo si estás intentando trabajar o relajarte. A veces se trata de un fallo de software, otras veces de un problema de hardware; sea cual sea la razón, es bueno conocer las soluciones habituales y las posibles causas. Esta guía cubre algunos de los problemas más comunes que provocan que los teléfonos se apaguen inesperadamente y cómo solucionarlos sin tener que acudir inmediatamente a un servicio técnico.
La mayoría de las veces, esos extraños apagones espontáneos ocurren por causas como sobrecalentamiento, daños por agua, baterías defectuosas o errores de software. Lo complicado es averiguar cuál es la causa, pero con algunas comprobaciones y ajustes sencillos suele ser suficiente para que vuelva a funcionar. Eso sí, prepárate para probar varias cosas, porque, claro, los teléfonos no siempre son fáciles de diagnosticar.
Cómo solucionar el problema de que mi teléfono se apaga constantemente.
Asegúrese de que la batería esté cargada y en buen estado.
Un primer paso obvio, pero que vale la pena mencionar, ya que una batería defectuosa o en mal estado puede causar muchos problemas extraños. Si tu teléfono se apaga constantemente incluso cuando parece tener suficiente batería, conviene revisar su estado. En un iPhone, puedes comprobarlo en Ajustes > Batería > Estado de la batería. Si el valor es inferior a «Rendimiento máximo», es señal de que la batería podría estar a punto de agotarse. Los dispositivos Android no tienen un indicador de estado de la batería integrado, pero aplicaciones como AccuBattery o Battery Doctor pueden ayudarte a diagnosticarlo.
Si la batería está en mal estado, probablemente por eso tu teléfono falla. Es hora de reemplazarla o, al menos, que un técnico la revise. En algunos dispositivos, un restablecimiento de fábrica o limpiar las conexiones internas también puede ayudar; no siempre funciona con las baterías, pero vale la pena intentarlo si tienes conocimientos básicos de electrónica. Además, ten en cuenta que en algunos casos, el indicador de batería puede engañarte; puede parecer que está llena, pero en realidad no es fiable.
Un simple reinicio a veces puede hacer maravillas.
Sí, suena básico, pero apagarlo, esperar un segundo y volver a encenderlo soluciona muchos problemas, sobre todo si el teléfono se sobrecalienta o se queda atascado en un bucle de software. Simplemente mantén pulsado el botón de encendido, selecciona Apagar y espera un minuto antes de volver a encenderlo. A veces, solo necesita enfriarse o solucionar un fallo temporal. En algunos teléfonos, mantener pulsado el botón Volume Down + Powerdurante un tiempo prolongado fuerza un reinicio si el método habitual no funciona.
En algunos modelos, si el teléfono se apaga repetidamente al reiniciarse, un reinicio forzado puede solucionar problemas menores. Sin embargo, ten en cuenta que si el reinicio no se mantiene o el teléfono se apaga inmediatamente, se necesitarán otras soluciones.
Obtén la última actualización de software
Un software defectuoso puede provocar problemas de apagado. Los fabricantes suelen lanzar actualizaciones que corrigen estos fallos, así que si tu teléfono no está actualizado, esa podría ser la causa del problema. Ve a Ajustes > General > Actualización de software en iPhones o a Ajustes > Sistema > Actualización de software en Androids. Descarga e instala las actualizaciones pendientes. Es como reiniciar el teléfono desde dentro; a veces, eso es todo lo que se necesita.
En ocasiones, algunas actualizaciones también mejoran la estabilidad, lo que puede prevenir cierres inesperados en el futuro. Ten en cuenta que, en algunos dispositivos, las actualizaciones pueden causar fallos o errores temporales, así que presta atención a su funcionamiento posterior.
Restablecimiento de fábrica: último recurso
Si las actualizaciones de software no solucionan el problema, restablecer el dispositivo a la configuración de fábrica puede eliminar cualquier error de software persistente que esté afectando al sistema de alimentación. Recuerda que esto borra todo: aplicaciones, ajustes, fotos, etc., así que haz una copia de seguridad antes. Para ello, en Android, ve a Ajustes > Sistema > Opciones de restablecimiento > Borrar todos los datos (restablecimiento de fábrica). En iPhone, ve a Ajustes > General > Restablecer > Borrar todo el contenido y la configuración. Después del restablecimiento, comprueba si el problema se repite. Si es así, podría tratarse de un fallo de hardware en lugar de un problema de software.
¿Problemas con el hardware? Es hora de que los profesionales se encarguen.
Si ninguna de estas sugerencias funciona, el problema podría estar relacionado con el hardware: mala conexión de la batería, circuito integrado de alimentación defectuoso o incluso daños por agua. En ese caso, lo mejor es acudir a un centro de servicio autorizado. Sobre todo si tu teléfono aún está en garantía, podrán determinar si existe algún problema de hardware interno que necesite reparación. A veces, reemplazar la batería u otros componentes soluciona el problema, pero solo si tienes conocimientos técnicos o estás dispuesto a pagar por las reparaciones.
Consejos para evitar que tu teléfono se apague inesperadamente
Una vez solucionado el problema inmediato, anticiparse a él ayuda a evitar futuros inconvenientes. Revisa periódicamente el estado de la batería con las herramientas integradas o aplicaciones de terceros. No dejes el teléfono expuesto directamente al sol o al calor, ya que esto daña la batería con el tiempo. Utiliza siempre el cargador y los cables originales; los cargadores baratos o dañados pueden causar inestabilidad o daños permanentes. Por último, mantén el software actualizado. Los teléfonos con el software actualizado suelen funcionar mejor y son menos propensos a reinicios inesperados causados por errores.
Ah, y procura evitar ejecutar demasiadas aplicaciones o que el dispositivo se sobrecaliente durante tareas exigentes. Si alguna aplicación provoca apagados inesperados, desinstálala o actualízala. A veces, las aplicaciones que se bloquean o fallan fuerzan el sistema a un ciclo de apagado que no deseas que ocurra en medio de algo importante.
Resumen
- Comprueba la batería y reemplázala si está vieja o dañada.
- Reinicia tu teléfono para solucionar fallos temporales.
- Actualiza el software de tu dispositivo periódicamente.
- Si es necesario, realice un restablecimiento de fábrica; pero primero haga una copia de seguridad.
- Visite el centro de servicio para problemas de hardware.
Resumen
Reparar teléfonos que se apagan solos a veces puede parecer una tarea ardua, pero generalmente se trata de algo sencillo como una batería defectuosa o un fallo de software. Si los trucos técnicos no funcionan, puede ser necesario que un profesional lo revise. Esperemos que alguno de estos métodos te ahorre tiempo y frustración, y que tu teléfono funcione correctamente de ahora en adelante. Ojalá esto ayude a alguien a evitar una visita al taller de reparación, o al menos, a no tener que volver a consultar los foros de tecnología.